Con una inversión de $9.500 millones, la Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado, IBAL, puso en funcionamiento el eje vial de la carrera Segunda entre calles 28 y 32, el cual durante más de 20 años presentó problemas de rebose de aguas residuales y malos olores en el sector.
“Con esta obra prometida por varios gobiernos anteriores solucionamos un problema de salud pública que aquí se presentaba. Las obras que hacemos son con los impuestos que pagan todos los ciudadanos. Aquí utilizamos de manera transparente los recursos de los contribuyentes.”, dijo Guillermo Alfonso Jaramillo, alcalde de Ibagué.
Además, la Administración, a través del Instituto de Financiamiento, Promoción y Desarrollo de Ibagué, INFIBAGUÉ, instaló en el sitio 48 luminarias LED, 24 postes y 25 paneles solares en el sector con una inversión de $559 millones. Esto para contribuir con la seguridad del sector y con el posicionamiento de la capital musical como una ciudad sostenible y amigable con el medio ambiente.
“Aquí se entregaban las empresas al mejor postor político, por eso no había obras en Ibagué. Pero nosotros entendimos que lo primero es el cambio y el desarrollo, por eso recuperamos el IBAL y logramos utilidades históricas”, sostuvo Jaramillo.
De igual forma, la Alcaldía de Ibagué ha realizado otras obras en el sector como la recuperación total del parque El Mohán, lugar simbólico y representativo de la mitología de Colombia en la ciudad.
Para su intervención, el comité de parques, conformado por distintas secretarías y entidades descentralizadas como IMDRI, Ibagué Limpia y Gestora Urbana, destinó $195 millones en la construcción de una nueva ruta de patinaje, la instalación de un gimnasio y arborización, sin mencionar la restauración total de sus pisos y jardines.
Janeth Cruz, residente del sector desde hace más de 20 años, manifestó: “El polvero que teníamos aquí era impresionante, las cosas no mantenían limpias y como pasaban carros era un ambiente que no nos favorecía para nada. Hoy, con la obra terminada, la gente está muy contenta porque cuando llueve no se empoza el agua ni se inundan las calles”.
Por su parte, José Alberto Girón, gerente del IBAL, dijo: “Con El Sillón se impacta todo el entorno urbano en cuanto a iluminación, movilidad, espacio público y el tema social, porque favorece a 4.500 personas de 7 barrios de las comunas 10 y 11 de Ibagué”.
Jaqueline Vásquez, presidenta de la Junta de Acción Comunal del Barrio El Claret, expresó: “La obra nos ha llenado de alegría y felicidad. La gente estaba negativa al principio cuando nos dijeron que iban a empezar a construir el colector El Sillón, yo les dije que creyéramos, y cuando se dieron cuenta que era en serio se pusieron muy contentos”.
