El poseedor de la medalla de oro en los Juegos Deportivos Paranacionales del Eje Cafetero 2023, en la modalidad de ajedrez activo-físico, Juan Sebastián Pérez Latorre, tiene una historia muy ligada al deporte ciencia.
“El ajedrez me ayudó a mi carácter de ser competitivo en todos los aspectos de mi vida. Hasta para enfrentar mi enfermedad Guillain-Barré. Me gusta mucho mi juego competitivo y en el 2027 voy en búsqueda de repetir el oro”, señala el deportista que representa los colores Vinotinto y Oro, recibe el apoyo de Indeportes y se prepara con la disciplina que la pasión por el tablero necesita para seguir ganando.
Desde muy pequeño sintió el gusto por el ajedrez, como lo recuerda su padre, Mario Pérez.
“A sus 4 años me invitó a jugar una partida porque me dijo que ya sabía jugar. Me sorprendió mucho porque yo no le había instruido nada. Me había visto jugar algunas veces y me dejó perplejo que, en la primera partida, sabía cómo mover cada ficha”, recuerda el papá del joven que en su palmarés cuenta con ser campeón nacional a los 7 años.
Sus primeros años estuvieron marcados por la gloria de coronarse campeón nacional representando al Caquetá, pero también por esos cambios de la vida que nadie espera, simplemente llegan.
“Por problemas familiares me retiré durante dos años del ajedrez luego de mi título. Lo retomé aquí en Ibagué con la Liga del Tolima y, a mis 16 años, logré el título de campeón nacional, esta vez en la modalidad de discapacidad, debido a la enfermedad que sufrí y por la que no podía mover nada del cuerpo, del cuello para abajo”, comenta Juan Sebastián, quien recuerda los días difíciles.
“En la enfermedad jugué muchas partidas con mi papá y eso me ayudó para después ponerlo en práctica en los torneos”.
Su trasegar deportivo ha pasado por representar al Caquetá y al Tolima. Recuerda que desde los 7 años hasta los 9 vivió en tierras de la lechona y el tamal con su bisabuela.
“En esa época las cosas con la selección Tolima de ajedrez no estaban bien. Luego me devolví para Florencia, pero cuando pasó lo de mi enfermedad me volvieron a arropar en el Tolima”, cuenta Pérez Latorre, quien reconoce que el ajedrez le ha enseñado a pensar cada movimiento de la vida.
“Jugando he aprendido a prepararme y poder acomodar las cosas de cierta manera para la tranquilidad y el ejercicio mental”.
En sus 19 años de vida quiere ir por su tercera medalla nacional y las justas deportivas del 2027 serán la plataforma ideal para continuar cumpliendo metas.
“La gente dice que el ajedrez es aburrido por estar sentado, pero los que de verdad practican el deporte saben que una partida genera mucho entusiasmo”.
Con su posición tranquila y, como él lo dice, “me gusta acomodarme tranquilo, mostrando que estoy confiado en ganar”, se prepara de lunes a lunes, durante 6 horas de entrenamiento, para lo que será representar al Tolima. Latorre, espera seguir haciendo mates para continuar siendo campeón nacional.
Desde los 4 años conocía cómo se mueven las fichas del ajedrez



