{"version":"1.0","provider_name":"El Confesionario","provider_url":"https:\/\/confesionario.co\/w","title":"Comer en familia no solo alimenta al cuerpo - El Confesionario","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"TH3jjoFf0B\"><a href=\"https:\/\/confesionario.co\/w\/comer-en-familia-no-solo-alimenta-al-cuerpo\/\">Comer en familia no solo alimenta al cuerpo<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/confesionario.co\/w\/comer-en-familia-no-solo-alimenta-al-cuerpo\/embed\/#?secret=TH3jjoFf0B\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abComer en familia no solo alimenta al cuerpo\u00bb \u2014 El Confesionario\" data-secret=\"TH3jjoFf0B\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/confesionario.co\/w\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Sentarse a la mesa todos juntos fortalece los lazos afectivos y acrecienta la comunicaci\u00f3n.  Reunir, compartir, celebrar, acompa\u00f1ar, consentir, festejar, disfrutar, saborear... Estos verbos podr\u00edan ser sin\u00f3nimos de sentarse a comer en familia y con amigos.  Aunque sabemos todo lo que aportan estas palabras en la vida de las personas, el agitado ritmo del siglo XXI deja cada vez menos espacio para compartir todos juntos la hora del desayuno, el almuerzo o la comida.  El televisor, el computador o el celular son muchas veces los compa\u00f1eros de mesa, en detrimento de los beneficios que trae compartir juntos en torno a la mesa por lo menos 15 minutos al d\u00eda.  \u201cMuchos estudios confirman los grandes beneficios de comer en familia. El ritual de sentarse a la mesa tiene un gran poder emocional, y en ese sentido reporta grandes ventajas para cada persona\u201d, comenta la sic\u00f3loga de familia Mar\u00eda Elena L\u00f3pez.  Estos minutos tambi\u00e9n reportan beneficios para la salud y el desarrollo de los ni\u00f1os. \u201cCuando se come en familia se alimentan de forma m\u00e1s sana y nutritiva, y una buena nutrici\u00f3n aporta al desarrollo f\u00edsico y neurol\u00f3gico de los ni\u00f1os, lo cual repercute en un buen desempe\u00f1o acad\u00e9mico y f\u00edsico porque cuentan con la energ\u00eda para las actividades diarias, que son muchas\u201d, afirma la nutricionista Ang\u00e9lica P\u00e9rez.  Las profesionales aportan esta lista de los beneficios de comer en familia para no perder esta buena costumbre, que recordamos este Jueves Santo con la \u00faltima cena que comparti\u00f3 Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos.  * Es un punto de encuentro importante para las familias:&nbsp;fortalece los lazos afectivos, acrecienta la comunicaci\u00f3n y las oportunidades de compartir. En este sentido es un factor de protecci\u00f3n para conductas de riesgo como adicciones y otros trastornos de orden emocional como depresi\u00f3n, estr\u00e9s y ansiedad.  * En el tiempo de comer, las personas de la familia&nbsp;intercambian opiniones, conversan y hablan en confianza.  * Se hace m\u00e1s fuerte el sentido de pertenencia,&nbsp;ya que comer alrededor de la mesa cohesiona la familia como grupo, y se intensifica la experiencia de estar unidos.  * Tambi\u00e9n&nbsp;se fortalecen de manera t\u00e1cita las figuras de autoridad&nbsp;(desde el puesto f\u00edsico que ocupa en la mesa cada integrante hasta la \u2018dignidad\u2019 que cada uno ostenta) y los roles de cada uno de los miembros."}