¿Qué es la segunda vuelta y por qué define el futuro del país?

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Si ningún candidato logra «noquear» a sus rivales en la primera cita con las urnas, el sistema electoral activa un mecanismo de desempate definitivo. Te explicamos los secretos de la segunda vuelta en plastilina y con los datos más insólitos de la historia.

Seguramente por estos días escuchas en la calle, en la televisión y en las redes sociales la frase «nos vamos a segunda vuelta». Aunque suena a término de campeonato de fútbol, es el mecanismo político más importante para elegir al próximo presidente de la República.

Si te enredas con las cifras de la Registraduría, aquí te lo explicamos sin tecnicismos, directo al grano y con un par de historias que parecen de Ripley.

 

¿Qué es y cómo funciona la segunda vuelta?

Imagínate que la primera vuelta presidencial es como una gran carrera donde compiten muchos candidatos. Para ganar la presidencia de un solo viaje, las leyes de Colombia exigen una regla de oro: el ganador debe obtener la mitad más uno de todos los votos válidos (lo que en matemáticas se conoce como el $50\% + 1$).

Si hay varios candidatos y el voto se reparte entre todos, es muy difícil que alguien logre esa supermayoría. Cuando eso pasa, el sistema dice: «Nadie ganó limpio en el primer round, así que borrón y cuenta nueva».

  • El filtro: Se elimina a todos los candidatos rezagados y solo clasifican los dos más votados.
  • El desempate: Unas semanas después, los ciudadanos vuelven a las urnas para votar únicamente por alguno de esos dos finalistas. Aquí ya no se necesita el $50\% + 1$; gana el que saque un solo voto más que el otro. Corto y al pie.

 

Datos curiosos: Cuando la historia superó la ficción

La segunda vuelta (también llamada balotaje) se estrenó en la Constitución de 1991. Mirando el pasado y el presente de nuestras elecciones, hay récords e historias que hoy parecen increíbles:

1. La época en que se ganaba con «un millón» de votos (y menos)

Hoy en día, para ser presidente de Colombia se necesitan cerca de 10 u 11 millones de votos debido al crecimiento de la población. Sin embargo, si miramos las elecciones más antiguas, las cifras eran diminutas.

El primer presidente en romper la mítica barrera del millón de votos en Colombia fue Alfonso López Michelsen en 1974, quien hizo historia al alcanzar los 2.9 millones de votos. Si nos vamos a la primera «segunda vuelta» de la historia moderna en 1994, Ernesto Samper ganó la presidencia con apenas 3.7 millones de votos, superando a Andrés Pastrana por solo 156.000 votos. Con los 3 millones de votos que antes te hacían presidente histórico, ¡hoy un candidato se quemaría en primera vuelta sin la más mínima oportunidad!

2. El fenómeno de Álvaro Uribe: El único que la «evitó» dos veces

Desde que se inventó la segunda vuelta en 1991, casi todas las elecciones presidenciales han necesitado el desempate de la segunda vuelta… excepto las de Álvaro Uribe Vélez. El mandatario rompió la tendencia en dos ocasiones: en 2002 (con el $53\%$) y en 2006 (con el $62\%$). Logró noquear a sus oponentes en el primer round, algo que ningún otro presidente ha podido repetir bajo este sistema.

3. El «voto castigo» y las alianzas inesperadas

La segunda vuelta no es una simple repetición de la primera; es una elección completamente nueva. El misterio de este sistema es que el que gana la primera vuelta no tiene asegurada la presidencia.

Aquí entran en juego las «alianzas relámpago» (los candidatos eliminados se unen a alguno de los finalistas) y el famoso voto de descarte: mucha gente no vota por el que le gusta, sino por el que sea necesario para que no gane el candidato que les asusta.

 

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